Compramos en sacos de yute


Existe solo un modo seguro de transportarlo porque un fruto preciado se protege en una fibra de oro: nuestro café atraviesa el mar de este modo.

Es un largo viaje el que le espera al café tras la cosecha. Como antaño, toneladas de granos de café verde abandonan su tierra de origen y se embarcan para atravesar el océano. En este viaje en barco, preservar el café, sus propiedades organolépticas, su integridad y sus aromas es fundamental.

Por eso, para garantizarte siempre un café de altísima calidad, prestamos especial atención a la fase de importación, seleccionando el método más seguro y saludable para transportar el café de un continente al otro.

En esta fase el objetivo es respetar las propiedades de este producto agrícola extraordinario, mantener intacta la elevada calidad del café y preservar a toda costa su frescura.

Por eso no verás nunca el café Passalacqua importado en grandes sacos de polipropileno de 500 kilos, donde los granos podrían humedecerse hasta crear moho sin que el personal se pueda dar cuenta. No verás nunca nuestro café importado en vilo, pasándolo del camión a la tolva directamente, sin los debidos controles antes de llegar a la torrefactora.

Nuestro café respira durante el viaje

Passalacqua no baja la guardia cuando se trata de la calidad del café, ni siquiera en un largo viaje por mar. Por eso, en la plantación adquirimos únicamente el café conservado en sacos de yute de 60 kilos, un envasado en un formato pequeño y hecho con fibra natural que permite que el café respire durante el trayecto completo. Además, posicionamos los sacos cuidadosamente de forma que el aire circule siempre entre uno y otro, evitando cualquier riesgo de moho o condensación. Con este método de transporte nos aseguramos de que el café llegue íntegro y bien conservado hasta nuestros almacenes, envuelto en un material flexible, natural, dorado (por eso se le llama también fibra de oro) y con numerosas ventajas:

Transpirable
v.

Resistente
El yute es un material con una resistencia elevada a las roturas. Esto garantiza que nuestros sacos de café, que nunca pesan más de 60 kilos, permanezcan íntegros hasta su llegada, preservando el cargamento al completo, grano tras grano.

Flexible
La flexibilidad de las fibras de yute permite efectuar fácilmente más controles tanto en la aduana como a su llegada a la fábrica gracias a los pequeñísimos agujeros que hay en los sacos que no dañan la carga.

Respetuoso con el medio ambiente
El yute es completamente biodegradable y reciclable, por lo tanto perfecto para el contacto con un producto agrícola y compatible con los valores de una empresa que respeta el medio ambiente.