Importamos en barriles


Escogemos un método único y preciso para preservar la calidad de un producto preciado: de esta forma llega a Italia el café más valioso del mundo.

En las montañas de Jamaica, en los terrenos volcánicos situados a grandes alturas, se cultiva un café con drupas de color verde azulado e insuperable por el carácter único de su sabor y el equilibrio de sus fragancias.  Se llama Jamaica Blue Mountain, crece en pequeñas plantaciones creando una variedad de café muy inusual, exclusiva y buscada en todo el mundo, sobre todo en Japón. 

En la mezcla Harem de Passalacqua encuentras dos cafés muy preciados, el Jamaica Blue Mountain con sus notas licorosas y un sentido a vainilla y frutos secos, y el San Pedro de Puerto Rico, caracterizado por un extraordinario gusto afrutado que hace que sea único.

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Un viaje en madera hacia Italia

El Jamaica Blue Mountain llega a la torrefactora Passalacqua conservado en los tradicionales barriles de leña como el valioso ron del Caribe. No obstante, antes de partir, cada barril del Jamaica Blue Mountain debe superar los estándares de calidad del Coffee Industry Board, en el que el café verde se somete a controles rigurosos. 

Solo las empresas torrefactoras que elaboran un café de altísima calidad como Passalacqua eligen el Jamaica Blue Mountain para sus mezclas, respetando el único método de importación capaz de conservar perfectamente el sabor y el aroma de un producto extraordinariamente valioso y exclusivo.

El sabor antiguo y licoroso de un café gourmet

Al degustar el Jamaica Blue Mountain encontramos rastros que recuerdan al ron: este café excepcional tiene notas de licor y también un ligero sentido de vainilla, almendras, pistachos y un aroma que recuerda al chocolate. El color de sus drupas es único, como lo es su sabor capaz de absorber perfectamente los aromas y las mil tonalidades de un país colorido y vivo.

Pero no todo el café del Caribe es Jamaica Blue Mountain: solo de las plantas que crecen en altitudes superiores a 1800 metros en los distritos de Portland, St. Andrew, St. Mary y St. Thomas, en un área de solo 6000 hectáreas, nace el verdadero Jamaica Blue Mountain. Un café gourmet cultivado en pequeñas explotaciones agrícolas, pero superiores a 70 hectáreas, con el cuidado de antaño.

Esta deliciosa variedad de café nace de una extraordinaria serie de acontecimientos. En 1723, el rey Luis XV envió tres plantas de café a Martinica, entonces colonia francesa. Cinco años más tarde, el gobernador de Martinica dio una planta a Sir Nicholas Lawes, gobernador de Jamaica, que dio inicio a la industria del café jamaicano.

En 1737, el Jamaica Blue Mountain se importó a Europa por primera vez y desde entonces es la variedad más preciada y buscada del mundo occidental y sobre todo en Japón.